Pedro Miguel Alvarado Merino
- Apúrate muchacha machona
quiandas como una mesma loca agarrando flores de overal y silvando como la
chisca por chisco....!arreya que yas la oración y el maldito Cura Cabeza Mocha
empieza a charnos la sombra encima….
- Ay mama Chavela, siempre tu
jodiendo el alma cuando mas contenta me pongo…
- Gua mi mama, como ella nua ido
a la escuela de las letras de don Carmen, no saben que los cerros nunca jablan,
que son mudos y que la crucecita del cerro la puso el cura para quitarle los
encantos…
- Muchacha cojuda, como toavía
estar creyendo en los maestros, creyes ques mentira… ¡anda, anda, vamos que ya
se ven los faroles encendidos por el negro Cesario en el pueblo
- Gueno mama,vamos ya… peronome
digas que los cerros van a blar, porque si no me quedo aunque seya solita
solita pa’ oilos.
- Esas son mañas tuyas para
quedarte con el zambo Zucumbo que te busca como perro enlunao…
- Mama, por la virgencita del
Carmen, no meche guano, que ese zambo solo es guaraguas y nada más… nunca habla
en serio…
Ya noche cuando a las faldas del
cerro dela Cruz, madre e hija bajan con sendos tercios de leña y sostienen su
diálogo de misterios, mañas y amoríos…
- Pero mama… con tu perdón, pero
tu me dices si no sabes quien es mi taita…
- Te callas o te agarro a palos
por faltarme el respeto y recordar al almita del marido queme dejó preñada por
ir a la guerra con esos monos
Las nubes se han cargado y el
trueno retumba: ¡broooooooooommmmmmmmmmmm¡
- Ves bandidaza por jablar mal de
los encantaos cerros, te oyeron y empiezan a jablar muy juerte y agora que irán
a decirse el Maray, este Cerro de la Cruz y el Pilán de lo que tu no les crees…
ellos jablan por debajo de una vena de oro que es hilo brillante y así acuerdan
sus trabajos pa’ todos los que vivimos en las Pampas de Moskalá… ¡Dios bendito
que ni acuerden llevarte a sus barrigotas por estar dudando de ellos!.
- Jay mama, mi mamita, yo si
quiero que me encanten y me lleven pa’ vivir es esos hermosos jardines que
tienen en el centro de cada uno…
Están llegando a las primeras
casitas de la calle de Los Ángeles, cuando la lluvia es torrencial y los
truenos se han hecho más continuos y retumbantes.
- Ya vez bandida, ellos ya están
jablando por su vena de oro y ojala que acuerden un buen marido pa’ vos ahora
con la cosecha del arroz gallareta es gueno por crecedero y el agua pa’ los
churritos nacidos
- ¿Qué mama… osté quiere un
churrito nieto de mi?
- Ya calla el ocico y anda duerme
pronto antes que te manden un rayo por trevida y alocada como urraca…
- Pero mama… si yo quiero hablar
con ellos también por su vena de oro…
- Acuéstate, antes sacude los
sacos y reza a San Brígido pa’ que te ayude bandida a ser mas quieta…
Persistente la lluvia y la
tempestad, continuaron en toda la noche y el amanecer. Ña Chavela rendida por
el duro trabajo del día quedó “seca”, bien dormida.
La moza aprovechó el sueño de la
madre y arropada con suadero del burro blanco, salió de la choza y regresó a la
falda del Cerro de la Cruz, donde el zambo Zucumbo la esperaba tiritando de
frío con la ropa mojada y temblando de emoción al ver a su zamba Demetrio.
- Yo creyiba que tu mama Chavela
teavía encerrao, justo cuando los cerros empezaron a jablar y a decirme que te
espere aquí donde empezó a retumbar el trueno.
- Es que te querro mucho, mi
zambo loco, y mi vena de oro, me dijo que tu eras mi dueño… cuando me salía
cayadito, mi mama soñaba diciendo: - Curita cabeza mocha, corta esa vena de
oro, por que la bandida de la Demetrio va a regresar a jablar con el carate . –
Es quella se olvidó que:
La leyenda y el amor
en el pueblo no tienen fin
por ser de oro esa flor
hermosa como el jazmín.
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